Carta a un rehen
Carta a un rehen FUE en el curso de un reportaje sobre la guerra civil española. Yo había cometido la imprudencia de asistir clandestinamente, cerca de las tres de la mañana, a un embarco de material secreto en una estación para trenes de carga. Mi indiscreción se vio favorecida por la agitación de los equipos y una cierta oscuridad. Pero resulté sospechoso a los milicianos anarquistas.
Fue muy simple. Yo no sospechaba nada acerca de su elástica y silenciosa aproximación, cuando ellos ya se cerraban sobre mí, suavemente, como los dedos de una mano. El caño de una carabina se posó ligeramente contra mi vientre, y el silencio me pareció solemne. Finalmente, levante los brazos.
