Ciudadela
Ciudadela Y no te equivocas.
Y por esto te impido que consigas fácilmente lo que necesitas y, puesto que las mujeres son dulces a tu corazón, te prohÃbo que te facilites su captura vaciándolas de su consigna, de su rechazo y de su nobleza; pues yo habrÃa destruido por eso mismo lo que pretenderÃas coger.
Y si he aquà que se prostituyen, no obtendrás de ellas más que el poder de olvidar el amor; mientras que la sola acción que salvo es la que enriquece para la acción próxima, como al empujarte en tu ascensión a vencer la montaña, te preparo a vencer otra aun más alta, como al proponerte, a fin de fundar tu amor, escalar el alma inaccesible.