Ciudadela
Ciudadela —Si logras decirme -me replicó sonriendo- a qué anhelo del conocimiento es rehusada una respuesta, lloraré yo también sobre la debilidad que nos traba. Pero no concibo el objeto que quieres que aprehenda. El que lee una carta de amor se estima colmado cualesquiera sean la tinta y el papel en que está escrita. No buscaba el amor ni en el papel ni en la tinta.