Ciudadela
Ciudadela Pero no te comunicas sino a través de un ceremonial. Pues si escuchas distraÃdo la música y consideras el templo, nada nacerá en ti, y no te habrás alimentado. Por eso no tengo otro medio para explicarte la vida a la que te convido, que comprometerme en ella a la fuerza y amamantarte. Cómo harÃa para explicarte la música, si al escucharla no es suficiente, mientras no estés preparado para dejarte colmar por ella. Por muy presta a morir en ti que esté la imagen del patrimonio, para no dejar de ella sino sus escombros. La expresión de ironÃa, que es del cangrejo, un mal sueño, un ruido que te molesta y ya te ves privado de Dios, rechazado y sentado en el umbral con tu puerta cerrada detrás de ti, y totalmente separado del mundo que no es más que una suma de objetos vacÃos. Pues no te comunicas con las cosas, sino con los nudos que las atan.
¿Cómo te hará acceder a ellas, si te desligas con tanta facilidad?
De ahà la importancia de mi ceremonial, pues se trata de evitar que lo destruyas todo, cuando te ocurre estar a la puerta de tu casa.
Por eso condeno ante todo al que mezcla los libros.