Ciudadela
Ciudadela Aquéllos hablan todos, en nombre del imperio, y diferente los unos de los otros. Y ellos tienen razón al tratar de hablar en nombre del imperio. Porque esta bien encontrarle un grito a ese gigante sin lenguaje.
Y te lo he dicho de la perfección. El cántico bello nace de los cánticos fracasados; porque si nadie se ejercita en el canto no nacerán bellos cánticos.
Así, pues, todos ellos se contradicen porque no existe aún un lenguaje para expresar al imperio. Deja hacer. Escúchalos a todos. Todos tienen razón. Pero ellos no han escalado lo suficientemente alto sus montañas para comprender que el otro tiene razón.
Y si comienzan a desgarrarse, a aprisionarse, y a matarse entre ellos es que tienen el deseo de una palabra que aún no saben formar.
Y yo les perdono cuando balbucean.