Ciudadela
Ciudadela La discreción consiste en no insistir sobre lo que quieres hacerme ver. Notaré a primera vista, porque veo numerosos rostros a lo largo del dÃa, que quieres borrarme la nariz; y tampoco llamaré discreción el que coloques tu mármol en una habitación oscura.
El rostro verdaderamente invisible y del cual no recibiré ya nada, es el rostro trivial.
Pero os habéis vuelto brutos y es necesario gritaros para haceros escuchar.
Ciertamente, puedes dibujarme un tapiz coloreado; pero no tiene más que dos dimensiones, y si bien habla a mis sentidos, no habla a mi espÃritu, ni a mi corazón.