Ciudadela
Ciudadela Y que en el que yo les propongo, el interés que existe es el de estar animado, como para el niño de jugar el juego más exaltante. La felicidad de cambiarse y de durar en el objeto de su creación. Y la razón de legislar con coherencia. La razón del ejército es el reglamento del ejército que hace resonar las cosas unas sobre otras, de esta manera y no de otra, la razón de un navío es el reglamento del navío y la razón de mi imperio es el conjunto de leyes, costumbres, dogmas, códigos, que harán resonar de esta manera y con coherencia, las cosas entre sí.
Pero mío será, único e indemostrable, el sonido que devolverá esa resonancia.
Pero tal vez preguntes: «¿Para qué tu sujeción?».