El Principito
El Principito —No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa «domesticar»? —volvió a preguntar el principito.
—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—; significa «crear vÃnculos…».
—¿Crear vÃnculos?
—Efectivamente. Verás —dijo el zorro—: Tú no eres para mà todavÃa más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mà y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mà único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…
—Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor… creo que ella me ha domesticado…
—Es posible —concedió el zorro—. En la Tierra se ven todo tipo de cosas.
—¡Oh, no es en la Tierra! —exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
—¿En otro planeta?
—SÃ.
—¿Hay cazadores en ese planeta?
—No.
—¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
—No.