Fuenteovejuna
Fuenteovejuna Ya divisan con las luces,
desde las altas almenas
los castillo y leones
y barras aragonesas.
Y aunque el rey de Portugal
honrar a Girón quisiera,
no hará poco en que el maestre
a Almagro con vida vuelva.
Ponte a caballo, señor;
que sólo con que te vean
se volverán a Castilla.
COMENDADOR: No prosigas; tente, espera.
Haz, Ortuño, que en la plaza
toquen luego una trompeta.
¿Qué soldados tengo aquí?
ORTUÑO: Pienso que tienes cincuenta.
COMENDADOR: Pónganse a caballo todos.
CIMBRANOS: Si no caminas apriesa[65],
Ciudad Real es del rey.
COMENDADOR: No hayas miedo que lo sea.
(Vanse TODOS. Salen MENGO, LAURENCIA y PASCUALA, huyendo)
(Campo de Fuenteovejuna)
PASCUALA: No te apartes de nosotras.
MENGO: Pues, ¿a qué tenéis temor?
LAURENCIA: Mengo, a la villa es mejor
que vamos unas con otras,