Fuenteovejuna
Fuenteovejuna COMENDADOR: No es cosa,
Pascuala, en que yo soy parte.
Es esto contra el maestre
Téllez Girón, que Dios guarde;
es contra toda su orden,
es su honor, y es importante
para el ejemplo, el castigo;
que habrá otro dÃa quien trate
de alzar pendón contra él,
pues ya sabéis que una tarde
al comendador mayor,
—¡qué vasallos tan leales!—
puso una ballesta al pecho[77].
ESTEBAN: Supuesto que el disculparle
ya puede tocar a un suegro,
no es mucho que en causas tales
se descomponga con vos
un hombre, en efecto, amante;
porque si vos pretendéis
su propia mujer quitarle,
¿qué mucho que la defienda?
COMENDADOR: Majadero sois, alcalde.
ESTEBAN: Por vuestra virtud, señor…,
COMENDADOR: Nunca yo quise quitarle
su mujer, pues no lo era.
ESTEBAN: Sà quisistes… Y esto baste;
que reyes hay en Castilla,