Fuenteovejuna
Fuenteovejuna que nuevas órdenes hacen,
con que desórdenes quitan.
Y harán mal, cuando descansen
de las guerras, en sufrir
en sus villas y lugares
a hombres tan poderosos
por traer cruces tan grandes;
póngasela el rey al pecho,
que para pechos reales
es esa insignia y no más.
COMENDADOR: ¡Hola!, la vara quitadle.
ESTEBAN: Tomad, señor, norabuena.
COMENDADOR: Pues con ella quiero darle
como a caballo brioso.
ESTEBAN: Por señor os sufro. Dadme.
PASCUALA: ¿A un viejo de palos das?
LAURENCIA: Si le das porque es mi padre,
¿qué vengas en él de mí?
COMENDADOR: Llevadla, y haced que guarden
su persona diez soldados.
(Vase el COMENDADOR y los suyos)
ESTEBAN: Justicia del cielo baje.
(Vase)
PASCUALA: Volvióse en luto la boda.
(Vase)
BARRILDO: ¿No hay aquí un hombre que hable?