Novelas a Marcia Leonarda
Novelas a Marcia Leonarda Tiene el palacio del Turco dos leguas de cerca, y por la parte del mar que mira a Calcedonia mucha artillería; la puerta principal, al poniente, enfrente de la iglesia de Santa Sofía; a mano derecha de la puerta un hospital que llaman Timarina, para todos los enfermos de palacio y a la izquierda, la iglesia antigua de cristianos, título de San Jorge, donde están las armas del Rey. Síguese la segunda puerta, donde se apean los que van a consejo, y a esta una famosa calle de un tercio de legua o poco menos. Por la parte de tramontana hay una puerta por donde entra y sale la gran Sultana y todas las mujeres del serrallo. (Aquí doble vuestra merced la hoja). Junto a la segunda puerta hay un jardín y huerta con mil hermosos árboles y venados, y a su lado una gran plaza cubierta donde suele estar la guarda de los genízaros, y comer los días de consejo, porque los otros quedan de guarda. Hay asimismo doce capigis, que son porteros en cada puerta de las referidas, y por la parte de mediodía las cocinas para el Gran Señor y la familia de palacio, y para toda la corte el día que es de consejo. Y es tan inmenso el número que come, que el de los cocineros es de cuatrocientos cincuenta hombres, cosa que la cuentan y la escriben, y que podrá vuestra merced no creer sin ser descortés a la novela ni a la grandeza del Turco. Después de todo se llega a la gran puerta de la casa real, guardada de eunucos blancos, donde no puede entrar persona alguna sin orden del Turco, no siendo de la familia aunque sea el Gran Visir.