Novelas a Marcia Leonarda
Novelas a Marcia Leonarda que ver que no le merezco
tengo por premio bastante.
Tanto le estimo, que creo
que pudiendo darle alcance,
si su valor fuera menos,
me pesara de alcanzarle.
Para su belleza quiero
la gloria de lo que vale,
y para mí siendo suyas
tristezas y soledades.
¡Ay Dios, qué loco amor, mas tan suave,
que me disculpa quien la causa sabe!
No dormía en este tiempo Felisardo, que con cuidadosos pasos había reconocido el dueño de aquellos pensamientos y de la música, haciéndole más celos el estar tan bien escritos que el haber tenido atrevimiento para cantarlos.