Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas Pasaba la vida aquí bastante plácidamente, cuando un día el accabo, o rey, envió una guardia a buscarlo; se asustó enormemente ante esta inesperada decisión, y preguntó a los que lo conducían, pero éstos se limitaron a llevarlo a toda prisa. Al llegar a la ciudad, no lo condujeron al accabo, o rey, como él esperaba, sino directamente a la haulob, o prisión, donde había estado encerrado. No hacía dos horas que estaba allí, cuando acudió a hacerle una visita su viejo amigo Morasab, al que preguntó qué pensaba que podía significar su encarcelamiento. Morasab le dijo que creía que no podía deberse sino a que había aparecido un schabew, o barco, esa mañana a gran distancia de la costa, que habían apostado hombres en los montes para vigilarlo, y que otros estaban al acecho para apresar a los que intentasen bajar a tierra. Mientras hablaban, entró el kasboo, o carcelero, con algo de arroz y pescado, y confirmó lo que Morasab acababa de contarle, y le dio ánimos, asegurándole que nadie pretendía causarle ningún daño, y que sólo lo encerraban para evitar que escapara. Como sabía el mulato que todo lo que dijese irían a comunicárselo al rey (porque cualquier persona puede hablar con él con la mayor libertad, y en todo momento, salvo cuando se sienta a administrar justicia), le dijo al kasboo que él había desechado toda idea de volver nunca más a su país natal, porque no tenía esposa ni hijos, ni deseaba ver ninguna otra parte de este país, ya que tenía muy decidido obedecer puntualmente la orden de no sobrepasar los límites de los moorzacks. El kasboo le dijo que si tenía en algo su vida, era mejor que así lo hiciese, porque si alguna vez lo cogían intentando escapar, lo tratarían del mismo modo que a los blancos. El mulato contestó que se lo tendría merecido, ya que el rey había sido benévolo con él, no sólo concediéndole la vida, sino disponiendo que viviese en un lugar que a él le gustaba por encima de cuanto había visto.