Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas
Historia general de los robos y asesinatos de los mas famosos piratas Aquí decidieron tumbar el barco y limpiar fondos; y cuando ya tenían buena parte de la carga y barriles de agua en tierra, el que vigilaba avistó dos barcos de alta arboladura, uno de ellos con una bandera en el mastelero de trinquete. Esto sembró entre ellos gran consternación: cargaron los toneles y las cosas necesarias que pudieron, y no se movieron hasta que tuvieron los barcos en el través; entonces largaron velas inmediatamente, que las tenían aferradas con filásticas, y se pusieron al costado del barco más grande, un portugués de 70 cañones, mientras que el otro era de 26. Intercambiaron una andanada con él, y el barco más pequeño entró en combate tan cerca que se arrojaban granadas de mano el uno al otro. Pero a Cornelius lo que le interesaba era moverse; y el barco grande intentó virar por avante dos veces para irle detrás, pero al no conseguirlo, se vio obligado a hacerlo por redondo, lo que dio al pirata gran ventaja; el barco pequeño, que estaba de la popa a tierra, dio caza hasta que sacó buen trecho de ventaja a su consorte; el pirata, al darse cuenta de esto, se puso a la capa para esperarlo; pero el portugués hizo la misma maniobra también, y esperó a su consorte, porque no le interesaba trabar batalla solo. Cuando oscureció del todo Cornelius huyó a la otra costa, burló a los portugueses (que siguieron golfo abajo), y volvió a fondear en el mismo sitio, donde descubrió que sus enemigos habían bajado a tierra en bote y habían desfondado los toneles. Aquí limpiaron fondos; y como no habían obtenido ningún dinero con las presas que habían hecho, y las balas de mercancía eran de poco valor para ellos, se dirigieron a la isla de Johanna, donde decidieron dejar a los negros, que eran numerosos, y todos criados entre los ingleses. Joseph Williams, temiendo que dejaran después a los ingleses, ya que no llegaban a la tercera parte de los blancos, informó a los negros del plan, se apoderaron de todas las armas del barco, y dieron a Williams el mando hasta que llegasen a Madagascar, poniendo a buen recaudo a los franceses y los holandeses. Arribados a Mathelage fueron al rey y le dieron el barco, ya que tenía el fondo tan podrido que era prácticamente inservible, y se marcharon todos a vivir con el nuevo rey Chimave, hijo de andian Chimenatto, que había muerto mientras estuvieron ausentes. Unos cinco meses más tarde se separaron, murió Cornelius, y fue enterrado con la acostumbrada ceremonia.