Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe Los cinco que iban detrás, más asustados por el ruido que conscientes del peligro, se quedaron quietos al principio porque el bosque hizo que el ruido sonara mil veces más fuerte de lo que en realidad era, pues los ecos resonaban de un lado a otro y por todas partes se alzaban las aves, chillando, y cada una hacÃa un ruido distinto, según su especie: igual que habÃa ocurrido cuando yo disparé el que tal vez fuera el primer tiro que jamás sonó en la isla.