Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe Tras esos pensamientos, se me ocurrió algo relativo a la religión y me paré a pensar que aquello parecía dispuesto por la Providencia y que como tal debía considerarlo e incluso aceptarlo; que aun siendo inocente ante los hombres estaba muy lejos de serlo ante mi Creador; que debía repasar y examinar que otros crímenes de mi vida parecían obvios para concluir que la Providencia podía infligirme un justo castigo como retribución por ellos; y que si a Dios le había parecido bien descargar sobre mí semejante desastre, debía resignarme como se resigna uno al naufragio.