Nuevas aventuras de Robinson Crusoe

Nuevas aventuras de Robinson Crusoe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo XIV

A principios de febrero, según nuestro calendario, salimos de Pekín. Mi socio y el viejo piloto se habían ido en un viaje relámpago a nuestro primer puerto de arribada para deshacerse de algunos bienes que él había dejado allí; yo, con un comerciante chino al que había conocido en Nanquín y que había acudido a Pekín por asuntos suyos, me fui a Nanquín, donde compré noventa telas de fino damasco más otras doscientas de muy finas sedas de distintas clases, algunas de ellas entretejidas con oro, e hice que me lo llevaran todo a Pekín antes de que llegara mi socio; además, compramos una gran cantidad de seda cruda y otros artículos. Sólo con ellos, nuestro cargamento sumaba un valor de unas tres mil quinientas libras esterlinas a las que se añadía el té, algunas prendas finas de calicó y tres camellos cargados de nuez moscada y clavo, todo ello repartido entre un total de dieciocho camellos que compartíamos, aparte de los que montábamos nosotros; con dos o tres caballos de recambio y otros dos cargados de provisiones, sumábamos un total de veintiséis monturas en la comitiva.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker