Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe Se trataba de una gran caravana formada, hasta donde me alcanza la memoria, por entre trescientos y cuatrocientos caballos y camellos y más de ciento veinte hombres muy bien armados y provistos para cualquier circunstancia. Pues igual que las caravanas del este sufren los ataques de los árabes, estas los de los tártaros, aunque no son tan peligrosos como los árabes, ni tan bárbaros como ellos cuando vencen.
La compañÃa estaba formada por gente de diversas naciones, principalmente moscovitas, pues habrÃa unos sesenta que eran mercaderes o habitantes de Moscú, si bien algunos procedÃan de Livonia. Para nuestra particular satisfacción, habÃa cinco escoceses que además parecÃan ser hombres de gran experiencia en los negocios, y de alguna importancia.