Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe Fue a 27 grados y 5 minutos de latitud norte, el día 19 de marzo de 1684, cuando en nuestro rumbo, entre el sureste y el sur, alcanzamos a ver una vela. Enseguida comprendimos que se trataba de una embarcación grande y que se nos estaba acercando, mas al principio no supimos qué hacer al respecto hasta que, al encontrarnos un poco más cerca, vimos que habían perdido el mastelero, el trinquete y el bauprés. En aquel momento, desde el barco dispararon un cañón para advertirnos de que corrían peligro. Hacía bastante buen tiempo, con un viento del norte noroeste, una ventolera suave, y tardamos poco en poder hablar con ellos.
