Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe Habíamos entrado ya en la mayor extensión de tierra sólida, si algo sé de la superficie del globo, que se pueda encontrar en cualquier parte del mundo; al menos mil doscientas millas nos separaban del mar por el este; como mínimo dos mil hacia el fondo del mar Báltico, por el oeste; cinco mil millas enteras hasta el mar Índico, o de Persia, por el sur; unas doscientas hasta el mar de hielo, por el norte; qué va, si hay que creer a cierta gente tal vez no haya mar por el noreste hasta después de rodear el polo, siendo ya, en consecuencia, el noroeste; en cuyo caso se trataría de un continente de tierra que llegaría hasta América, aunque ningún mortal sabe por dónde; de todos modos, podría aportar algunas razones por las que creo que eso también es un error.