Nuevas aventuras de Robinson Crusoe
Nuevas aventuras de Robinson Crusoe En cuando nos enteramos, hice mandar la chalupa a la playa, con doce hombres y el oficial, y se fueron de inmediato en busca de los villanos. Mas no los encontraron. Ni a ellos, ni a los demás; pues todos habían huido al bosque al ver que la chalupa se acercaba a la orilla. El oficial estaba decidido, en justo pago de sus maldades, a destruirles las plantaciones, quemar todos los muebles y los objetos de la casa y dejar que se fastidiaran sin ellos; mas, como no tenía órdenes, lo dejó todo tal como lo había encontrado y regresó a bordo sin ellos, pero trayéndose el bote auxiliar.
Con esos dos, eran cinco los villanos; sin embargo, los otros tres eran mucho más perversos que estos y, en cuanto pasaron dos o tres días juntos, echaron de la casa a los dos recién llegados para que se las arreglaran solos y no quisieron tener nada que ver con ellos; durante un buen tiempo, ni siquiera hubo modo de persuadirlos para que les dieran algo de comida. En cuanto a los españoles, todavía no habían regresado.