Robinson Crusoe
Robinson Crusoe 15 de mayo.— Me llevé dos hachas pequeñas para tratar de cortar un pedazo del rollo de plomo, aplicándole el filo de una de ellas y golpeando con la otra pero como estaba a casi un pie y medio de profundidad, no pude atinar a darle ni un solo golpe.
16 de mayo.— El viento sopló con fuerza durante la noche y el barco se desbarató aún más con la fuerza del agua, pero me quedé tanto tiempo en el bosque cazando palomas para comer, que la marea me impidió llegar hasta él ese dÃa.
17 de mayo.— Vi algunos restos del barco que fueron arrastrados hasta la orilla, a gran distancia, a unas dos millas de donde me hallaba. Resolvà ir a investigar de qué se trataba y descubrà que era una parte de la proa, demasiado pesada para llevármela.
24 de mayo.— Trabajé hasta hoy en el casco del barco, aflojando con la palanca diversas partes que flotaron en cuanto se levantó viento, pero como por desgracia soplaba de la costa nada llegó a tierra salvo algunas maderas y un barril que contenÃa salazón de cerdo del Brasil, tan estropeado por el agua que no era de ningún provecho.