Robinson Crusoe
Robinson Crusoe 20 de junio.— No dormà en toda la noche; terrible dolor de cabeza, fiebre.
21 de junio.— Muy enfermo, mortalmente asustado con la idea de sentirme tan mal y no tener ayuda alguna. Rogué a Dios, por primera vez desde la tempestad en Hull, pero apenas recuerdo lo que dije y por qué lo dije. Mis pensamientos eran confusos.
22 de junio.— Algo mejor, pero lleno de aprensiones por mi enfermedad.
23 de junio.— Otra vez muy mal; tiritando de frÃo y luego con una fuerte jaqueca.
24 de junio.— Mucho mejor.
25 de junio.— Violenta calentura. La crisis duró siete horas, con alternancias de calor y frÃo y luego una copiosa transpiración.
26 de junio.— Mejor. No teniendo qué comer salà con la escopeta, sintiéndome muy débil. Con todo maté una cabra, la traje penosamente a casa y luego de cocer un pedazo lo comÃ. Hubiera preferido hervirlo y hacer un poco de caldo, pero no tenÃa olla.