Robinson Crusoe
Robinson Crusoe 
Pidieron perdón al punto.
En tanto que esto ocurría, mandé a la costa a Viernes con el pilo para que aseguraran la chalupa, ordenándoles que sacaran los remos y la vela; mientras se ocupaban en ello, tres marineros que habían andado vagabundeando por la isla, separados para suerte suya de los otros tripulantes, se acercaron a nosotros atraídos por los disparos. Pero viendo al capitán, un rato antes su prisionero y ahora otra vez el amo, se sometieron de inmediato y nuestra victoria fue completa.