Las pasiones del alma
Las pasiones del alma Podemos también considerar la causa del bien o del mal, tanto presente como pasado. Y el bien que nosotros mismos hemos hecho nos produce una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones, mientras que el mal produce el arrepentimiento, que es la más amarga.
Art. 64. La simpatÃa y el agradecimiento.
Mas el bien que han hecho otros da lugar a que sintamos simpatÃa hacia ellos, aunque no nos lo hayan hecho a nosotros; y si es a nosotros, a la simpatÃa se une el agradecimiento.
Art. 65. La indignación y la ira.
De la misma manera, el mal hecho por otros, no siendo contra nosotros mismos, nos produce sólo indignación; y cuando es contra nosotros, nos mueve también a la ira.
Art. 66. La gloria y la vergüenza.
Por otra parte, el bien que está o que ha estado en nosotros, en cuanto afecta a la opinión que los demás pueden tener de nosotros, nos produce vanagloria, y el mal, vergüenza.
Art. 67. El hastÃo, la añoranza y la alegrÃa.
Y a veces la duración del bien causa el hastÃo o la saciedad, mientras que la del mal disminuye la tristeza. Por último, del bien pasado proviene la añoranza, que es una especie de tristeza, y del mal pasado proviene la alegrÃa, que es una especie de gozo.