Las pasiones del alma
Las pasiones del alma Art. 84. No hay tantas especies de odio como de amor.
Por otra parte, aunque el odio sea directamente opuesto al amor, no se distinguen en aquél tantas especies, porque la diferencia que hay entre los males de los que la voluntad nos separa no se nota tanto como advertimos la que existe entre los bienes a los que estamos unidos.
Art. 85. De la complacencia y del horror.