Las pasiones del alma
Las pasiones del alma Por el contrario, en el odio, el primer pensamiento del objeto que causa aversión conduce de tal modo los espÃritus que están en el cerebro a los músculos del estómago y de los intestinos, que impide que el jugo de los alimentos se mezcle con la sangre contrayendo todos los orificios por donde acostumbra pasar a ella; y los conduce también de tal modo hacia los pequeños nervios del bazo y de la parte inferior del hÃgado, donde se encuentra el receptáculo de la bilis, que las partes de la sangre que normalmente van a parar a estos lugares salen de ellos y circulan hacia el corazón con la que está en las ramificaciones de la vena cava; lo cual da lugar a muchas desigualdades en su calor, pues la sangre que proviene del bazo apenas se calienta y rarifica, mientras que la que procede de la parte inferior del hÃgado, donde está siempre la hiel, se calienta y se dilata muy rápidamente; después de lo cual los espÃritus que van al cerebro tienen también partes muy desiguales y movimientos muy extraordinarios; de donde resulta que fortalecen las ideas de odio que se encuentran ya impresas en él y disponen el alma a pensamientos llenos de acritud y amargura.
Art. 104. En la alegrÃa.