Meditaciones
Meditaciones Pero contesto que en el vocablo idea hay aquà un equÃvoco: pues, o puede tomarse materialmente por una operación de mi entendimiento, y en este sentido no puede decirse que, sea más perfecta que yo, o puede tomarse objetivamente por la cosa representada en esta operación, cosa que, aun cuando no se proponga existir fuera de mi pensamiento, puede, sin embargo, ser más perfecta que yo, en razón de su esencia. Pero en el curso de este tratado mostraré ampliamente cómo por sólo tener yo la idea de una cosa más perfecta que yo, se sigue que esta cosa existe verdaderamente.
Además, he visto también otros dos escritos, bastante extensos, sobre esta materia; pero combatÃan no tanto mis razones como mis conclusiones, empleando argumentos sacados de los lugares comunes de los ateos. Pero como los argumentos de esta especie no pueden hacer ninguna impresión en el ánimo de los que entiendan bien mis razones, y como también los juicios de algunos hombres son tan endebles y poco razonables, que las primeras opiniones que oyen de una cosa, por falsas y alejadas de la razón que sean, suelen persuadirles mejor que una sólida y verdadera aunque posterior refutación de sus opiniones, por eso no quiero contestar aquÃ, temiendo verme obligado a exponer primero aquellos argumentos.