Cancion de Navidad
Cancion de Navidad —Son del hombre —dijo el espÃritu bajando la vista para verlos—, se agarran a mà suplicantes, apelando contra sus padres. Este chico es la ignorancia. La chica es la necesidad. Sé consciente de los dos, y de todos los de su condición, pero sobre todo sé consciente de este chico porque en su frente veo escrita su condena, a no ser que la escritura se borre. ¡No la aceptes! —gritó el espÃritu extendiendo la mano hacia la ciudad—. Rechaza a los que te digan que lo hagas. Si la admites para tus fines perversos y la empeoras verás lo que pasa al final.
—¿No tienen refugio ni recursos? —exclamó Scrooge.
—¿Es que no hay cárceles? —dijo el espÃritu volviéndose hacia él por última vez con sus propias palabras—. ¿Es que no hay asilos?
La campana dio las doce.
Scrooge buscó al fantasma a su alrededor, pero no lo vio. Cuando dejó de vibrar la última campanada, recordó la predicción del viejo Jacob Marley y, levantando los ojos, contempló a un espectro solemne, cubierto y encapuchado, que venÃa hacia él por el suelo como una neblina.