Cancion de Navidad
Cancion de Navidad La señora. Cratchit lo besó, las hijas lo besaron, los dos pequeños Cratchit lo besaron, y Peter le estrechó la mano. ¡EspÃritu de Tiny Tim, vuestra esencia infantil venÃa de Dios!
—Espectro —dijo Scrooge—, algo me informa de que el momento de nuestra despedida está al llegar. Lo sé, aunque no sé cómo. Dime, ¿quién era ese hombre que vimos muerto en la cama?
El espÃritu de las Navidades venideras lo condujo, como antes —aunque a un momento diferente y pensó: la verdad es que no parecÃa haber ningún orden en estas últimas visiones, salvo que todas pertenecÃan al futuro— a los lugares frecuentados por los negociantes, sin embargo Scrooge no se vio a sà mismo. En efecto, el espÃritu no se detenÃa para nada sino que seguÃa adelante para llegar al lugar deseado, hasta que Scrooge le rogó que se detuviera un momento.
—Esta plaza —dijo Scrooge—, por la que nos apresuramos ahora, es donde se encuentra y donde ha estado largo tiempo mi lugar de trabajo. Veo el edificio. Deja que contemple lo que seré en dÃas venideros.
El espÃritu se detuvo; la mano señaló a otro lugar.
—El edificio está allà —exclamó Scrooge—. ¿Por qué señalas a otro lado?