Cancion de Navidad
Cancion de Navidad Fue a la iglesia, anduvo por las calles, observó a la gente yendo deprisa de acá para allá, dio palmaditas a los niños en la cabeza, hizo preguntas a los mendigos, miró hacia abajo a las cocinas de las casas y hacia arriba a las ventanas; y se dio cuenta de que todo le podÃa proporcionar placer. Jamás habÃa soñado que un paseo —que nada— pudiera darle tanta felicidad. Por la tarde encaminó sus pasos hacia la casa de su sobrino.
Pasó por delante de la puerta un montón de veces hasta que tuvo el coraje de subir y llamar. Pero se lanzó y lo hizo.
—¿Está tu señor en casa, cielo? —dijo Scrooge a la chica. Qué chica más agradable, qué agradable.
—SÃ, señor.
—¿Dónde está, hija mÃa? —dijo Scrooge.
—Está en el comedor, señor, con la señora. Le acompañaré arriba, si lo desea.
—Se lo agradezco. Él me conoce —dijo Scrooge, con la mano ya en el pomo del comedor. Voy a entrar, cielo.
Lo giró suavemente, y asomó la cabeza por la puerta. Ellos estaban mirando a la mesa (que estaba puesta con gran ceremonia); estos jóvenes siempre se ponen nerviosos con estas cosas y les gusta asegurarse de que todo esté bien.