Cancion de Navidad
Cancion de Navidad 
—¿Por qué ahora? —dijo Scrooge cáustico y frÃo como nunca—. ¿Qué quieres de mÃ?
—¡Mucho! —era la voz de Marley, no habÃa la más mÃnima duda.
—¿Quién eres?
—Pregúntame quién fui.
—¿Quién fuiste, entonces? —dijo Scrooge levantando la voz—. Eres minucioso para ser una sombra.
Iba a decir «con una sombra», pero lo cambió por parecerle más apropiado.
—En vida fui tu socio, Jacob Marley.
—¿Puedes… puedes sentarte? —preguntó Scrooge mirándolo dubitativamente.
—Puedo.
—Entonces, siéntate.
Scrooge hizo la pregunta porque no sabÃa si un fantasma, tan transparente, podrÃa encontrarse en condiciones de coger una silla, y pensó que en la eventualidad de que fuera imposible, podrÃa llevar consigo la necesidad de una explicación embarazosa. Pero el fantasma se sentó al otro lado de la chimenea, como si estuviera bastante acostumbrado a ello.
—No crees en mà —observó el fantasma.
—No —dijo Scrooge.
—¿Qué evidencia tendrÃas de mi realidad, más allá de tus sentidos?