Cancion de Navidad
Cancion de Navidad —No lo sé —dijo Scrooge.
—¿Por qué dudas de tus sentidos?
—Porque —dijo Scrooge— les afecta algo. Un ligero desarreglo del estómago les hace tramposos. Tú puedes ser un trozo de carne de vaca sin digerir, o un poco de mostaza, o una pizca de queso, o un trozo de patata medio crudo. Hay más de indigestión que de tumba en ti, lo que quiera que seas.
Scrooge no tenÃa mucho hábito de hacer chistes como para partirse de risa, tampoco sentÃa, de corazón, que le hicieran ningún efecto. La verdad es que intentó ser agudo como medio para distraer su propia atención y controlar su terror; la voz del espectro le revolvÃa la mismÃsima médula de los huesos.
Sentarse mirando intensamente a esos ojos vidriados fijos en silencio durante un momento, Scrooge sentÃa que le arruinarÃa. HabÃa también algo muy horrible en el hecho de que el espectro estaba dotado de un aspecto infernal propio. El propio Scrooge no podÃa sentirlo, pero éste era claramente el caso; porque aunque el fantasma estaba sentado perfectamente quieto, su pelo, los faldones de la chaqueta y sus borlas estaban todavÃa agitados como por el efecto del vapor caliente de un horno.