Cancion de Navidad
Cancion de Navidad Sin embargo, cuando Scrooge lo miró con mayor detención, se dio cuenta de que ésta no era su cualidad más extraña. Porque mientras su cinturón brillaba y centelleaba ahora en un sitio, luego en otro, y lo que en un instante estaba iluminado, en otro se oscurecÃa, asà también fluctuaba la claridad de la propia figura; de manera que era una cosa con un brazo, luego con una pierna, luego con veinte piernas, luego con dos piernas pero sin cabeza, luego con una cabeza y sin cuerpo; de las partes que desaparecÃan, no quedaba ningún rastro visible en la densa penumbra donde se esfumaban. Y de la misma forma prodigiosa, volvÃa a ser él mismo; visible y claro como antes.
—¿Señor, eres el espÃritu cuya visita me fue anunciada? —preguntó Scrooge.
—¡Lo soy!
TenÃa una voz suave y dulce, singularmente baja, como si en vez de estar a su lado se encontrase lejos.
—¿Quién, y qué eres? —demandó Scrooge.
—Soy el espÃritu de las Navidades pasadas.
—¿De las pasadas hace mucho? —preguntó Scrooge, observando su enana estatura.
—No. Las de tu pasado.
Quizás Scrooge no hubiese sabido responder si alguien le hubiese preguntado por qué; pero tenÃa unas ganas locas de ver al espÃritu con el gorro puesto, asà que le rogó que se cubriera.