Cancion de Navidad
Cancion de Navidad —No es eso —dijo Scrooge, acalorado por el comentario, y hablando inconscientemente como si fuera su ser de antaño, no como el que es ahora—. No es eso, espÃritu. Tiene la facultad de ponernos contentos o tristes, de hacer que nuestro trabajo sea algo llevadero o una gran carga, un placer o un suplicio. Digamos que su poder reside en las palabras y en las miradas, en cosas tan pequeñas e insignificantes que resulta imposible sumar y contarlas; ¿entonces qué? La alegrÃa que da es tan grande como si costara una fortuna.
Notó que el espÃritu le miraba y dejó de hablar.
—¿Qué te pasa? —preguntó el espÃritu.
—Nada de particular —dijo Scrooge.
—Algo te pasa, creo —insistió el fantasma.
—No —dijo Scrooge—. No. ¡Sólo que en este momento me gustarÃa decirle algunas palabras a mi escribiente! Eso es todo.
Mientras pronunció ese deseo su ser de antaño apagó las llamas de las lámparas; y Scrooge y el espÃritu volvieron a encontrarse, uno al lado del otro, a la intemperie.
—Mi tiempo se va extinguiendo —observó el espÃritu—. ¡Deprisa!