Cancion de Navidad
Cancion de Navidad —¿Con qué, entonces?
—Con tu carácter cambiante, con tu disposición alterada, con otro ambiente de vida y otro deseo como gran objetivo. Con todo lo que hacÃa de mi amor algo merecedor o valioso a tus ojos. Si no hubiese existido esto entre nosotros —dijo la joven, mirándolo con serenidad pero con firmeza— dime, ¿me habrÃas buscado e intentado conquistar ahora? ¡Ah, no!
Pareció rendirse, a pesar suyo, ante la justicia de esa suposición. Pero dijo, con un esfuerzo:
—¿Tú crees que no?
—Me gustarÃa poder pensar lo contrario —respondió ella—. ¡Bien lo sabe Dios! Cuando yo he conocido una verdad como ésta, comprendo lo convincente e irresistible que tiene que ser. Pero si tú estuvieses libre hoy, mañana, o ayer, ¿podrÃa yo creer que elegirÃas a una chica sin dote; tú que, incluso en tu intimidad con ella, lo medirÃas todo por las ganancias; o, eligiéndola, si por un momento traicionases el único principio que te guÃa y lo hicieras, acaso no sé con seguridad que seguirÃan tu arrepentimiento y tu pesar? Lo sé, y te dejo libre. Con todo mi corazón, por el amor al que fuiste antaño.
Él estaba a punto de hablar, pero ella, con la cara mirando al otro lado, prosiguió: