Cancion de Navidad
Cancion de Navidad Se volvió hacia el espíritu, y, al ver que lo miraba con una cara en la cual, de alguna manera extraña, había fragmentos de todas las caras que le había enseñado, se puso a luchar con él.
—¡Déjame! ¡Lléveme a casa! ¡No me atormentes más!
En el forcejeo, si así se le puede llamar ya que el espíritu no presentó ninguna resistencia visible y quedó inalterado ante los esfuerzos de su adversario, Scrooge observó que la luz de encima de su cabeza brillaba con intensidad; y asociando esto vagamente con la influencia que ejercía sobre él, agarró el gorro-apagavelas y, con un movimiento rápido, lo encasquetó sobre la cabeza del espíritu.
El espíritu se achicó debajo de él hasta que el gorro-apagavelas lo cubrió por entero; pero, aunque Scrooge insistía con todas sus fuerzas, no consiguió ocultar la luz, que salía por debajo y se extendía por el suelo como una inundación constante.
Notaba que estaba exhausto y vencido por una somnolencia irresistible; y, además, que estaba en su propio dormitorio. Dio un último apretón al gorro y su mano se relajó; y apenas tuvo tiempo de llegar, tambaleante, a su cama antes de caer en un sueño profundo.
