Casa desolada
Casa desolada —Sir Leicester Dedlock, Baronet, ayer tarde mencioné que me faltaba muy poco para terminar el caso. Ya lo he terminado y he reunido pruebas contra la persona que cometió el crimen.
—¿Contra el soldado?
—No, Sir Leicester Dedlock, no es contra el soldado.
Sir Leicester parece quedarse asombrado y pregunta:
—¿Ya ha detenido al culpable?
El señor Bucket, tras una pausa, le dice:
—Fue una mujer la culpable.
Sir Leicester se echa atrás en la butaca y exclama sin aliento:
—¡Cielo santo!