Casa desolada
Casa desolada Son las vacaciones de verano más calurosas que se han visto desde hace años. Todos los jóvenes pasantes están locamente enamorados y, según las categorías que les corresponden, aspiran a la felicidad con el objetó de su amor en Margate, Ramsgate o Gravesend. Todos los pasantes de mediana edad piensan que sus familias son demasiado numerosas. Todos los perros sin dueño que vagabundean por los Inns of Court y jadean por las escaleras y otros lugares secos; en busca de agua, dan breves ladridos de desesperación. En las calles, los perros de todos los ciegos llevan a sus amos hacia las bombas de agua, o los hacen tropezar con los cubos que hay al lado de éstas. Las tiendas que tienen un toldo y han regado la acera y tienen una pecera con pececillos de colores constituyen santuarios. En Temple Bar hace tanto calor que, al estar al lado del Strand y de Fleet, actúa como la llama piloto de un calentador, y los mantiene hirviendo toda la noche.