Casa desolada

Casa desolada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿De nuestro amigo de la City? —sugiere el señor George, que bebe plácidamente.

—Si le parece… ¿Qué dos razones?

—En primer lugar —comienza diciendo el señor George, aunque sigue mirando a Judy, como si al ser tan vieja y tan parecida a su abuelo le diera igual dirigirse a la una o al otro—, me engañaron ustedes. Anunciaron que había una buena noticia para el señor Hawdon (o el Capitán Hawdon, si prefiere usted; quien ha sido capitán siempre conserva ese título).

—¿Y qué? —responde el viejo, con voz cortante y chillona.

—Bien —dice el señor George, que sigue fumando—. No creo que fuera una noticia muy buena el verse encarcelado por toda la pandilla de acreedores y de jueces de deudas de Londres.

—¿Cómo lo sabe usted? A lo mejor alguno de sus parientes ricos le habría pagado sus deudas o llegado a algún acuerdo. Además, él nos había engañado a nosotros. Nos debía a todos unas sumas enormes. Yo hubiera preferido estrangularlo antes que quedarme sin nada. Cuando me acuerdo de él me siguen dando ganas de estrangularlo —gruñe el anciano, levantando sus diez dedos inútiles. Y en acceso repentino de furia le tira un cojín a la inocente señora Smallweed, pero no acierta y el cojín cae inofensivo junto a la silla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker