Casa desolada
Casa desolada LA SEÑORA SNAGSBY LO COMPRENDE TODO
Reina la intranquilidad en Cook’s Court, Cursitor Street. Una sospecha negra se cierne sobre esa pacífica región. La masa de sus habitantes se halla en su estado habitual de ánimo, ni mejor ni peor; pero el señor Snagsby está cambiado, y su mujercita lo sabe.
Porque Tomsolo y Lincoln’s Inn Fields persisten en engancharse, como un par de caballos desbocados, al carro de la imaginación del señor Snagsby; el conductor es el señor Bucket, y los pasajeros son Jo y el señor Tulkinghorn, y todo el carruaje recorre el comercio de la papelería de los Tribunales a enorme velocidad, y durante todo el día. Incluso en la cocinita de la parte delantera, donde come la familia, surgen a velocidad de relámpago de la mesa, cuando el señor Snagsby hace una pausa al cortar la primera tajada de la pierna de cordero al horno con patatas y contempla la pared de la cocina.