Casa desolada
Casa desolada Todos esos indicios y signos, observados por la mujercita, no pasan inadvertidos a ésta. La inducen a decir: «¡Snagsby tiene alguna preocupación!». Y así es cómo la sospecha se introduce en Cook’s Court, Cursitor Street. De la sospecha a los celos, la señora Snagsby encuentra que hay un camino tan natural como el que va de Cook’s Court a Chancery Lane. Y esos celos penetran en Cook’s Court, Cursitor Street. Una vez llegados (y siempre han estado muy próximos), se muestran muy activos y ágiles en el seno de la señora Snagsby, y la impulsan a realizar exámenes nocturnos de los bolsillos del señor Snagsby, a hacer inspecciones privadas de su Libro Diario y su Mayor, su caja registradora, su caja de reserva y su caja de caudales; a mirar por las ventanas, a escuchar detrás de las puertas y a hacer que una serie de cosas verdaderamente disparatadas parezcan encajar unas con otras.