David Copperfield
David Copperfield ¡Qué pensará usted cuando vea estas lÃneas y sepa que han sido escritas por mi mano culpable! Pero intente… no por mÃ, sino por la bondad de mi tÃo… intente mitigar su severidad conmigo, aunque sólo sea por un instante. Le ruego que se apiade de esta desdichada joven, y que me escriba en un pedazo de papel si mi tÃo está bien, y cuáles fueron sus palabras antes de dejar de pronunciar mi nombre para siempre. DÃgame si por la noche, a la hora en que yo volvÃa a casa, parece acordarse alguna vez de aquella a la que querÃa tanto. ¡Oh, se me parte el alma cuando pienso en todo esto! Me arrodillo ante usted para suplicarle e implorarle que no me trate con la dureza que merezco… pues soy consciente de que la merezco… y que tenga la bondad y la generosidad de escribir algo sobre él y después enviármelo. No es necesario que me llame «mi pequeña», no es necesario que me llame por el nombre que he deshonrado; pero escuche mi grito de angustia y sea lo bastante misericordiosa para mandarme alguna noticia del tÃo, ¡al que mis ojos nunca, nunca volverán a contemplar en este mundo!