David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–¡Estréchame contra tu corazón, esposo mío! ¡Y nunca me alejes de ti! No pienses ni hables de disparidades entre nosotros, pues lo único que nos separa son mis numerosas imperfecciones. A medida que han pasado los años, he ido comprendiéndolo y queriéndote cada vez más. ¡Oh, llévame junto a tu corazón, esposo mío, porque mi amor está edificado sobre una roca,[95] y perdurará!

En medio del silencio que siguió, mi tía avanzó gravemente hasta el señor Dick, con mucha parsimonia, y le dio un abrazo y un sonoro beso. Y fue una suerte para la reputación de nuestro amigo; pues estoy seguro de que, para expresar convenientemente su satisfacción, estaba a punto de ponerse a la pata coja.

–¡Es usted un hombre extraordinario, señor Dick! –exclamó mi tía, en un tono muy firme de aprobación–. ¡Y no simule nunca lo contrario, porque le conozco bien!

Después de pronunciar estas palabras, mi tía le tiró de la manga y me hizo un gesto con la cabeza; los tres salimos sigilosamente del despacho y abandonamos la casa.

–Todo esto le bajará los humos a nuestra marcial amiga –señaló mi tía, en el camino de regreso–. Y eso bastaría para que yo durmiera mejor, aunque no tuviéramos nada más de que alegrarnos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker