David Copperfield

David Copperfield

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–Cuando le abandoné, fui muy generosa con él –continuó, poniendo sus manos sobre las mías, como era su costumbre–. Puedo decir después de tantos años, Trot, que, cuando le abandoné, fui muy generosa con él. Había sido tan cruel conmigo que yo habría podido obtener una separación muy provechosa para mí; pero no quise. No tardó en malgastar cuanto le di, y empezó a caer cada vez más bajo; se casó con otra mujer, según creo, y se convirtió en un aventurero, un jugador y un tramposo. Ya ves cómo ha terminado. Pero era un hombre muy guapo cuando me casé con él –añadió, con un rastro en la voz de su viejo orgullo y admiración–; y yo creía… ¡necia de mí!… que era la encarnación del honor.

Apretó mi mano y movió la cabeza.

–Ahora no significa nada para mí, Trot; menos que nada. Pero, para no verlo castigado por sus delitos (lo que sin duda ocurriría si siguiera vagando por este país), le doy más dinero del que puedo permitirme cuando reaparece, a fin de que se aleje. Fui una estúpida al casarme con él; y no parezco tener remedio, pues, por lo que en otro tiempo creí que era, no me gustaría que esa sombra de mis absurdas fantasías fuera tratada con dureza. Porque, si alguna mujer quiso con locura, Trot, fui yo.

Mi tía dio por terminado el asunto con un profundo suspiro, y se alisó el vestido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker