David Copperfield
David Copperfield Como es natural, mi respuesta a su misiva fue bajar con el muchacho para pagar la deuda; y encontré al señor Micawber sentado en una esquina, mirando con aire sombrío al oficial del alguacil que había efectuado la captura. Una vez liberado, me abrazó con el mayor fervor y anotó la transacción en su libreta; recuerdo que se mostró muy puntilloso con medio penique que omití, sin darme cuenta, al darle la cifra total.