David Copperfield
David Copperfield Lo cierto es que aquellas suposiciones me hicieron sufrir mucho, y me llenaron de tristeza y de remordimiento; pero estaba convencido de que el deber y el honor me obligaban a alejar de mí, como algo vergonzoso, la idea de volver mis esperanzas marchitas hacia aquella querida joven, después de haberme apartado frívolamente de ella cuando éstas eran frescas y brillantes. Y ese sentimiento se hallaba en el fondo de todas mis reflexiones. No intentaba ocultarme a mí mismo que la amaba, y que sentía veneración por ella; pero llegué a convencerme de que era demasiado tarde, y de que nuestras relaciones tenían que seguir siendo las mismas de antaño.