David Copperfield
David Copperfield –¿Y te acuerdas de ellas? –quiso saber Steerforth.
–Por supuesto que sà –contesté.
Yo tenÃa buena memoria y estaba convencido de que las recordaba muy bien.
–Entonces te diré algo, pequeño Copperfield –dijo Steerforth–: me las contarás. Me cuesta mucho conciliar el sueño por las noches y suelo despertarme bastante temprano por las mañanas. Me irás contando todas esas historias, una tras otra. Será como en Las mil y una noches.
Me sentà muy halagado por su propuesta, y empezamos a ponerla en práctica aquella misma noche. No estoy en condiciones de decir hasta qué punto destrozaba a mis autores favoritos al interpretar sus obras; además, prefiero no saberlo. Pero creÃa profundamente en ellos y narraba sus relatos con sencillez y gravedad, cualidades que, sin duda, fueron de gran ayuda.