David Copperfield
David Copperfield Los asuntos del señor Micawber, a pesar de haber hecho crisis, tenían difícil solución debido a cierta «escritura», de la que yo oía hablar muy a menudo. En la actualidad, estoy convencido de que se trataba de un acuerdo anterior con los acreedores; pero, en aquel entonces, estaba tan lejos de poder comprenderlo, que soy consciente de haber confundido el documento en cuestión con ciertos pergaminos satánicos, antaño tan extendidos en Alemania.[22] Finalmente, aquel escrito desapareció, ignoro por qué motivo; en cualquier caso, dejó de ser un escollo. Y la señora Micawber me contó que «su familia» había decidido que el señor Micawber solicitara la libertad, recurriendo a la ley de deudores insolventes, por lo que podría ser excarcelado en seis semanas.
–Y, si Dios quiere –exclamó su marido, que se hallaba también presente–, estoy convencido de que todo irá bien y de que viviremos de un modo muy diferente… en una palabra, «si surge algo».